martes, enero 17, 2012

Amarse con los ojos abiertos

" Amarte con los ojos abiertos es amarte ciegamente, amarte mirándote a los ojos y viéndote tal cual eres sería una tontería y, sin embargo, yo prefiero que me ames con locura”.

Carta de Jorge Bucay

Antes de morir, hija mía,
quisiera estar seguro de haberte enseñado....
a disfrutar del amor
a enfrentar tus miedos y confiar en tu fuerza
a entusiasmarte con la vida
a pedir ayuda cuando la necesites
a decir o callar según tu conveniencia
a ser amiga de ti misma
a no tenerle miedo al rirículo
a darte cuenta de lo mucho que mereces ser querida
a tomar tus propias decisiones
a superar la adicción a la aprobación de los demás
a no hacerte cargo de las responsabilidades de todos
a ser consciente de tus sentimientos y actuar en consecuencia
a dar porque quieres y nunca porque estés obligada a hacerlo

Antes de morir, hija mía,
quisiera estar seguro de haberte enseñado....
a exigir que se te pague adecuadamente por tu trabajo
a aceptar tus limitaciones y vulnerabilidades sin enojo
a no imponer tu criterio ni permitir que te impongan el de otros
a decir sí solo cuando quieras y decir que no sin culpa
a tomar más riesgos
a aceptar el cambio y revisar tus creencias
a tratar y exigir ser tratada con respeto
a llenar tu copa primero y después, la de los demás
a planear para el futuro sin intentar vivir en función de él

Antes de morir, hija mía,
quisiera estar seguro de haberte enseñado....
a valorar tu intución
a celebrar las diferencias entre los sexos
a hacer de la comprensión y el perdón, tus prioridades
a aceptarse así como eres
a crecer aprendiendo de los desencuentros y de los fracasos
a no avergonzarte de andar riendo a carcajadas por la calle sin ninguna razón
a darte todos los permisos sin otra restricción que la de no dañar a otros ni a ti misma.

Pero sobre todo, hija mía,
porque te amo más que a nadie,
quisiera estar seguro de haberte enseñado...
a no idolatrar a nadie....y a mí, que soy tu padre, menos que a nadie.